En el 2002, se publicó en The New England Journal of Medicine algo que dejó a los científicos asombrados.

El artículo describía como después de seleccionar 180 pacientes que necesitaban someterse a una cirugía “menor” y dividirlos en grupos, se había operado a pacientes correctamente, pero a otros se les había operado “de mentira”, se les había hecho una incisión que luego se había cerrado sin intervenir.

Después de 2 años, los que habían tenido la cirugía placebo (la “de mentira”) habían experimentado casi la misma evolución que quienes habían sido operados de verdad. Se demostró así que “el efecto placebo” existe.

Esto del placebo para según qué funciona, pero para muchas dolencias indudablemente no funciona.

Como los sofocos y la sudoración excesiva.

O la sequedad vaginal extrema que además de molestias más o menos “graves” impide que se puedan tener relaciones íntimas plenas.

O el Ojo Seco con su picor, escozor y sensación de arenilla continuos.

Y muchas más dolencias o enfermedades crónicas que se llevan tu bienestar.

Por eso en L2pharma siempre que diseñamos una fórmula natural nos centramos en la efectividad, porque los productos placebo, cuando las cosas se ponen serias, no funcionan.